El objetivo municipal es estudiar la posibilidad de regular su ubicación mediante ordenanzas municipales -evitando su cercanía a colegios u obligando a instalar salidas de humos, por ejemplo-, si bien el Ayuntamiento ha recordado que la misma Generalitat trabaja con los grupos políticos y asociaciones para una eventual regulación de este tipo de locales y que, en cualquier caso, quiere “evitar la banalización del consumo” del cannabis. La futura normativa también incluiría buenas prácticas como una edad mínima de entrada, número máximo de socios y limitaciones horarias, entre otros aspectos.